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Archivo para la categoría ‘Asia’

Filigranas sobre piedra (arquitectura jemer en Tailandia)

Jueves, 12 de noviembre de 2009 Sin comentarios
Todo aquel que haya oído hablar del imperio jemer (o khmer) probablemente lo asociará con la monumentalidad de Angkor Wat, ese espectacular complejo de templos y palacios centenarios situado en Camboya. La asociación es lógica y coherente, si tenemos en cuenta que esta fue la capital de un territorio que, desde el siglo VII hasta el XIV, se extendió, en franco conflicto de intereses con la todopoderosa China, por todo el Sudeste Asiático, o lo que es lo mismo, por lo que en la época colonial se llamó Indochina y que hoy está dividido en cinco países: Camboya, Laos, Tailandia, Myanmar y Vietnam.
Angkor Wat es uno de los complejos de arquitectura religiosa más espectaculares del planeta. Pero no el único ejemplo de construcción jemer que se puede admirar. De hecho, y teniendo en cuenta las infraestructuras viarias y turísticas de esta zona de Asia, la provincia tailandesa de I-San es un buen lugar para comprender la belleza y armonía características de la arquitectura jemer, muchas veces integradas en una naturaleza casi salvaje y exuberante. Así, se podría iniciar un ruta de inmersión arquitectónica desde el mismo corazón de Bangkok y seguir la senda dejada por los constructores de aquel mítico imperio, adentrándose por el interior del país hasta llegar a las fronteras con Camboya y Laos.

En Bangkok, junto al Chao Praya, el río que todo lo articula y cuyos meandros dividen en dos irregulares partes la ciudad, se eleva la colorista silueta del Wat Arun. El “templo del amanecer” es uno de los edificios más reconocibles de la capital tailandesa, por su característica torre o pirámide central (prang) de más de 60 metros de altura. Desde la base, y tras subir cualquiera de sus cuatro pronunciadas escalinatas flanqueadas por coloristas imágenes hinduístas y budistas, se oberva una magnífica panorámica del río y de la ciudad. En ella destaca el Gran Palacio, sede de la pequeña y veneradísima figura del Buda Esmeralda, que durante unos años “residió″ en el Wat Arun.

Siguiendo un hipotético arco en direción Noreste desde Bangkok, el siguiente complejo de templos de esta ruta jemer es Phimai, a unos kilómetros de la ciudad de Nakhon Ratchasima. Una vez rebasado el pórtico principal, lo que más sorprende de este espacio es la escenografía de su prang, flanqueado por los restos de otras dos torres piramidales de menor tamaño. Con ser espectacular la tramoya del complejo, en lo que merece la pena fijarse es en la minuciosidad con que los escultores jemeres tallaron los frontales de los pórticos de entrada a las diferentes construcciones, en una prodigiosa filigrana que recuerda a los templos de la India; de hecho, los motivos son los mismos: escenas y personajes de la imaginería hinduísta.

Motivos que se repiten templo tras templo en esta ruta. Por ejemplo, en Prasat Phanom Rung, desde donde se domina una inmensa llanura compartida por Tailandia y Camboya. Al templo, edificado sobre un volcán extinto, se accede tras un rectilíneo paseo, en medio de una exuberante vegetación y vigilado por inquietantes figuras mitológicas. Uno de los datos más sorprendentes del complejo es su estudiada orientación Este-Oeste. De hecho, el sol ilumina el interior del templo central, el prang, en fechas y horas fijas, que coinciden con los equinocios, lo que demuestra el gran valor que el imperio jemer otorgaba a la astronomía, sobre todo cuando se asociaba a manifestaciones religiosas.

Prasat Phanom Ruang se encuentra próximo a las localidades de Buri Ram y Surim. Como el complejo de Mueang Tam, adonde conviene llegar a primeras horas del día, o bien a la caída de la tarde, cuando los dorados reflejos del sol acentúan los tonos rojizos de las piedras con fue construido. Aquí, la escenografía también fue el auténtico motor de los arquitectos jemeres, como se comprueba en la zona del estanque, donde se reflejan los volúmenes del prang, junto a representaciones pétreas de los dioses Brahma y Visnú.

El último de los complejos religiosos de esta ruta es Khao Phra Wihan, en el centro de un conflicto diplomático (aunque parece ser que ya zanjado) entre Tailandia y Camboya, sobre todo tras su declaración como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en 2008. Wihan, sobre los montes Phnom Dong Rak, es uno de los templos más espectaculares de esta zona del Sudeste Asiático. Sobre todo por su extensión, con mas de ocho hectáreas, y por la calidad escultórica con que los artistas jemeres quisieron dotar al complejo.

Ya que estamos en la zona, convendría visitar el Parque Nacional Pha Taem, en la frontera entre Tailandia y Laos que delimita el pausado flujo del río Mekong. Aquí, antiquísimas y espectaculares formaciones rocosas enmarcan un kilométrico muro donde los primeros tailandeses dejaron para la posteridad coloristas grabados que nos hablan de su forma de vida y de su simbología religiosa. Sin duda, éste es un magnífico lugar donde finalizar nuestra ruta por las huellas tailandesas del imperio jemer.

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Camboya

Miércoles, 12 de diciembre de 2007 Sin comentarios

CamboyaMil años atrás, Angkor era la capital del reino de Camboya. Un gran reino que llegó a extenderse Por Laos, Tailandia y Vietnam durante seiscientos años. Sus reyes, que practicaban religiones venidas de la India, relacionados con el hinduismo y el budismo, erigieron monumentales templos de piedra para honrar a sus dioses. Hacia 1432, Angkor fue saqueada por el ejército de Siam y el rey y su corte abandonaron la ciudad devastada. Entonces fue cuando el bosque, armado con su exuberante vegetación, conquistó las ruinas de aquella gran capital y se hizo dueño y señor para siempre.

Hoy día, todo este complejo entramado de grandes templos, (Patrimonio de la Humanidad, declarado por la UNESCO en 1992) ha sido recuperado de la selva, encontrándose a pocos kilómetros de la ciudad de Siem Riep, convertida en el principal destino turístico de todo viajero que visita Camboya.

El área arqueológica más importante, comprende la antigua ciudad de Angkor Thom (Gran Ciudad), en la que se encuentra el templo de Bayón con miles de enormes estatuas de piedra de caras sonrientes, la Terraza de los Elefantes, que debe su nombre a los llamativos relieves que contiene de estos animales, Angkor Wat (La Ciudad del Templo), uno de los tesoros arqueológicos más importantes del mundo y seguramente el mayor complejo religioso jamás construido, así como muchos otros templos menores aunque no menos interesantes.

Es de destacar el templo de Ta Prohm, más conocido como el Templo de las Raíces (escenario de la película Tomb Raider), uno de aquellos maravillosos monumentos dedicados a Shiva, en el que se funden piedras, esculturas de dioses y selva, sobre el que parecen derramarse las hermosas y gigantescas ceibas, cuyas raíces recuerdan a la cera derretida de unas velas apagadas hace ya mucho tiempo.

Camboya

Esta joya de la naturaleza salvaje y eterna enfrentada a la efímera construcción humana, representa el escenario ideal que todo fotógrafo de viajes persigue y desea encontrar algún día.
La fotogalería de Camboya está realizada gracias a contribuciones de Manbos, Roberto Iván Cano, Kris Ubach y Samuel Sánchez.

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Vietnam

Miércoles, 12 de diciembre de 2007 Sin comentarios

Halong BayVietnam, un destino que parece estar de moda últimamente, es un país pobre, de régimen comunista, pero que actualmente goza de un rápido crecimiento económico que lo convierte en el primero del Sudeste Asiático. Vietnam no tiene grandes monumentos de los que presumir, sin embargo, su mayor riqueza a los ojos del turista, radica en sus impresionantes paisajes cuyos mayores exponentes son la Bahía de Halong , la región montañosa de Sapa y el prodigioso Delta del Mekong.

Nuestro viaje comienza en Hanoi, la capital del país, procedentes de Madrid, con escala en Bangkok, en un agradable vuelo con la Thai Airlines, pero que se hace algo pesado por la larga duración del mismo. Hanoi tiene unos tres millones de habitantes, la mitad de la población circula por las estrechas calles del barrio antiguo conduciendo ruidosas motocicletas y la otra mitad viaja de paquete en ellas en número de tres o incluso de cuatro personas procurando mantener un precario equilibrio en medio del enorme caos circulatorio. La contaminación es tal que todo el mundo va provisto de una mascarilla protectora confeccionada con todo tipo de materiales diversos y colores llamativos, como si se tratara de un adorno más de su vestimenta en lugar de una necesidad higiénica. La experiencia de integrarse en este caos durante un par de horas a bordo de una bicicleta-taxi ha sido una de las más impactantes que hemos recibido durante todo el viaje.

Los vietnamitas, y especialmente los hanoienses, son muy aficionados a degustar manjares que dicen ser exquisitos, pero que a nosotros nos causan cierta repulsa, como comer carne de cobra, de rata y, sobre todo, carne de perro (thit cho), algo que suele ser habitual en muchos países asiáticos. El que quiera aventurarse a probar estos platos típicos tendrá que buscar restaurantes locales especializados, pues en los locales turísticos tienen mucho cuidado de no ofrecerlos en su carta a los occidentales.

En Hanoi visitamos el lago Hoan Kiem (La Espada Restituida), donde se encuentra el templo Ngoc Son dedicado a Van Xuong (guardián de la Literatura), Quan Vu (señor de las Artes Marciales), Lac To (protector de la Medicina), Tran Hung Dao (héroe del siglo XIII) y a la Tortuga Sagrada (que se deja ver en el lago muy de tarde en tarde presagiando algún acontecimiento importante), el tradicional y milenario espectáculo de las Marionetas en el Agua, el Mausoleo de Ho Chi Minh y la pagoda Chua Mot Cot (Pagoda del Pilar Único) – con forma de flor de loto-, en Ngoc Ha, construida en el año 1049.

Siguiendo nuestra planeada ruta llegamos a la provincia de Quang Ninh, donde se encuentra Vinh Ha Long, la bahía de Halong (dragón que cae), declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1994, probablemente el paisaje más fascinante de Vietnam, y, ciertamente, una de las maravillas del mundo. De esta bellísima y extensa bahía surgen más de 1600 islotes de roca caliza (archipiélago de Van Don) que sobresalen del mar como extrañas montañas cubiertas de cuantiosa vegetación de verde colorido, ocultas calas solitarias y extraordinarias grutas que conforman una especie de mundo encantado ajeno al paso del tiempo. Surcamos la bahía en un hermoso junco e hicimos noche al socaire de algunos islotes, disfrutando de una cena típica de mariscos de la zona bajo la luz de las estrellas.

Al día siguiente volamos desde Hanoi a Danang, en el centro del país, para visitar el Museo de Arte Cham, las Montañas de Mármol, la Playa de China, y a continuación, Phuc Kien, el puente cubierto japonés (siglo XVI) y la antigua casa Tan Ky (visitada no hace mucho por la reina Sofía de España) en la pequeña ciudad de Hoy An, que allá por el siglo I disponía del mayor puerto del sureste asiático y era conocida como Lamp Ap Pho (Ciudad de Champa).

Desde Hoian nos dirigimos a la ciudad de Hue para visitar la tumba de Tu Duc, el último emperador de Vietnam (siglo XIX), perteneciente a la dinastía Nguyen, que cedió su imperio a la dominación y colonización francesa. Luego embarcamos a bordo de uno de los dragones flotantes para remontar el río Perfume, llamado así por el aroma de las flores de loto que inundaban la zona antiguamente, hasta llegar a Thien Mu, una de las pagodas más famosas de Vietnam, conocida también con el nombre de Sed Divina, construida en 1601, y a la que, posteriormente, anexaron una torre octogonal de 21 metros en honor de Nhu Lai, conteniendo un buda de una tonelada. De regreso a Hue visitamos la ciudad imperial, cuya ciudadela fue la fortificación más grande construida por la monarquía vietnamita, rodeada por una muralla de más de diez kilómetros, permaneció inviolada hasta 1884 año en el que entró en esta ciudad prohibida el primer francés. Y para completar la visita de esta ciudad, es imprescindible no perderse el mercado Dong Ba, donde se puede encontrar todo tipo de comida local.

De nuevo volamos, esta vez con destino a la ciudad de Ho Chi Minh, antiguamente Saigón, la ciudad más grande del país y una de las ciudades más densamente pobladas del mundo, capital del estado de Vietnam del Sur antes de la reunificación que tuvo lugar después de la traumática guerra de Vietnam. Por esta gran ciudad se mueven diariamente cerca de cuatro millones de motocicletas (todas japonesas) en un ir y venir continúo que parece no tener fin. Visitamos el barrio chino, la pagoda Thien Hau, el Museo de la Historia, el antiguo Palacio Presidencial, la catedral católica de Notre Dame y el edificio de Correos.

La excursión hacia Tay Ninh se convierte en inolvidable cuando llegamos a la Santa Sede Caodaista , el principal monumento de una religión sincrética, exclusiva de Vietnam, que combina creencias del budismo, cristianismo, taoísmo y confucionismo. Es practicada por unos ocho millones de seguidores que afirman tener revelaciones de famosos espíritus difuntos como Jesús, Mahoma, Lenin o Shakespeare. Aquí se celebran cuatro misas diarias, al alba, al mediodía, al atardecer y a medianoche, en las que se juntan miles de discípulos vestidos de blanco, situándose las mujeres a la izquierda del templo, los hombres a la derecha y los cardenales, arzobispos y obispos en el centro, ataviados con vistosos colores que indican su jerarquía.

Otro lugar inolvidable, pero por motivos muy distintos, son los túneles de Cu Chi. Esta región, reconocida como una de las grandes productoras de caucho, fue virtualmente borrada de la geografía vietnamita como consecuencia de los llamados bombardeos de alfombrado efectuados por la aviación norteamericana. Aún se desconoce la dimensión real de estas vías subterráneas (estimadas en cientos de kilómetros) donde malvivieron miles de guerrilleros del Vietcom (como llamaban los norteamericanos a la resistencia armada de Vietnam del Sur). El lugar ha quedado como testimonio de la memorable guerra de Vietnam, cuyo saldo en víctimas -unos cuatro millones y medio- la ubica como la confrontación bélica más sangrienta después de la Segunda Guerra Mundial.

Nuestro destino siguiente, el Delta del Mekong, estuvo cargado de una pequeña pero cierta alarma en la prensa local acerca de un brote de malaria en dicha zona, pero como íbamos provistos de Malarone, Autan en abundancia y diversos dispositivos electrónicos ahuyentadores de mosquitos no nos preocupamos demasiado por este tema. Salimos hacia My Tho visitando de camino la pagoda Vinh Trang, construida en una mezcla de estilos arquitectónicos chinos, vietnamitas y de Angkor (Camboya). Después embarcamos para realizar un paseo por el río Mekong visitando uno de los famosos huertos de sus islas. El Cuu Long, el río de los Nueve Dragones, es uno de los ríos más caudalosos del mundo. Más conocido en Occidente como Mekong este río se divide en nueve brazos que en su desembocadura forman el mayor y más espectacular delta del mar de la China Meridional.

La ciudad más poblada del delta del río Mekong es Can Tho, a la que llegamos para realizar una excursión en barco por el río Rach Ngong hasta el curioso mercado flotante de Cai Rang, donde los productos, puestos a la venta de cada quiosco flotante, están suspendidos en unos postes, llamados beo cay, en la proa del barco, de modo que no es necesario vocear la mercancía a la venta como en los mercados terrestres.

Continuamos nuestro recorrido en autobús hasta la ciudad de Chau Doc, desde la que volvemos a embarcarnos para visitar un poblado Champa y algunas casas de pescadores, de nuevo en el río Mekong.

Al día siguiente, nuestro destino final en Vietnam consiste en llegar a Camboya navegando por el río Mekong desde Chau Doc hasta Phnom Penh… donde decimos adiós a la olvidada Conchinchina, reino de los Champas durante más de mil años.

Al contrario que otras veces, hemos realizado este viaje dentro de un grupo organizado, con todos los inconvenientes que presenta esta cómoda manera de viajar para un fotógrafo de viajes. Sin embargo, tenemos que decir que ha sido una experiencia muy provechosa, a pesar de lo apretado del trayecto y de las rutas previamente programadas. Ahora estamos convencidos de que en Vietnam uno puede viajar tranquilamente por su cuenta sin mayores problemas, es un país seguro, amable y con infinidad de posibilidades para todos los bolsillos. Hemos disfrutado de inmejorables hoteles, buenos guías y estupendos compañeros de viaje. Si prescindimos del sofocante calor, acrecentado por la inimaginable humedad ambiental… podemos decir que el viaje ha resultado casi perfecto.

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Mongolia

Miércoles, 12 de diciembre de 2007 Sin comentarios

Situado en pleno corazón de Asia, se abre un mundo de estepas, montañas y desiertos, donde los mongoles han hecho del nomadismo su principal forma de vida. Un país cuyo nombre evoca al gran Temujin, más conocido como Genghis Khan, quien en tan solo una generación llegó a formar el mayor imperio de toda la Historia, retirándose sin haber conocido la derrota.

Durante 23 días, valiéndose de los diferentes medios de transporte disponibles en cada momento, una furgoneta, caballos y camellos, David atravesó de norte a sur este país, recorriendo una distancia de más de 3.000 kilómetros. Teniendo en cuenta el escaso número de carreteras asfaltadas en este vasto territorio, casi 4 veces España, las jornadas en coche resultaban muy duras, al igual que los largos días a lomos de un caballo o entre las jorobas de los camellos del desierto del Gobi.

Para capturar en imágenes la esencia de la forma de vida del pueblo mongol, David vivió con ellos, levantándose al alba para ordeñar los yaks, pastorear los rebaños de ovejas, conducir las grandes manadas de caballos o participar en la vida cotidiana, llevada a cabo en el interior de las típicas casas desmontables originarias de las estepas, llamadas Gers.

Infraestructura escasa, distancias enormes, clima duro, comida monótona, dificultades para una cómoda higiene personal, hacen que la visita a este país no sea demasiado confortable para el turismo convencional, pero quizás por ello Mongolia es un país increíble.

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Shanghai

Miércoles, 12 de diciembre de 2007 Sin comentarios

Conocer Shanghai, la capital económica y ciudad más grande de la República Popular China, fue toda una experiencia para mí. Una ciudad con más de 13 millones de habitantes y más de 4.000 rascacielos (entre los que destaca la Jing Mao, la torre más alta de China y la quinta de todo el mundo) representativos de una opulencia que marca fuertes contrastes y que aún hoy apoya sus cimientos bajo la más humilde pobreza.

En la famosa zona del Bund se pueden encontrar monumentales edificios que son restos de la ocupación colonial, una época en la que la ciudad se benefició del contacto con países extranjeros, especialmente Gran Bretaña. Esta herencia, potenciada por el importante cruce de culturas, ha convertido a Shanghai en una ciudad cosmopolita que presume de tener una importante población estudiantil de procedencia internacional.

Si bien Shanghai dispone de enormes opciones turísticas, soportadas sobre todo por un atractivo arquitectónico innegable y una exquisita oferta gastronómica procedente de sus 16 escuelas de cocina china, llaman poderosamente la atención las galerías de callejones sucios, la ropa tendida en cualquier lugar, las viejas casas casi derruidas enfrentadas a despampanantes rascacielos, las cocinas y aseos comunes para barrios enteros … compartiendo su espacio con algunos de los edificios más altos y caros del mundo.

Una extraordinaria cultura con firmes creencias que se aprecian en los rincones más insospechados, cuya reminiscencia se refleja en la comunidad como una gran ausencia de intimidad personal, la no delincuencia, generosa hospitalidad y la preponderancia de lo ajeno ante lo particular.

No sé si mis fotos presentan tanto como sentía yo al ver aquello. Espero al menos traer a nuestra cultura occidental una visión resumida de tan desigual presencia oriental. Aquí, Shanghai, que significa, ciudad sobre la mar.

Alvaro Peña.

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Mardigital en Maldivas

Lunes, 3 de septiembre de 2007 Sin comentarios
Manta Raya - Maldivas
El principal atractivo de un viaje a Maldivas radica en la posibilidad de nadar junto a las majestuosas Mantas (Manta birostris) y en el cada vez más frecuente avistamiento de el Tiburón Ballena (Rhincodon typus).

Nuestro segundo día en maldivas estaba marcado con letras de oro en el calendario de nuestro destino. Nos esperaban sensaciones que dificilmente olvidaremos, despues de la inmersión de la mañana navegabamos placidamente por la cara sur del Atolón de Ari con la esperanza de divisar al majestuoso Tiburón Ballena.

Las horas siguientes fueron un continuo sobresalto de gritos y alertas. Nos cruzamos con un impresionante grupo de Calderones y cuando nos lanzábamos al agua un miembro de la tripulación dio la voz de alarma: Tiburón Ballenaaaa!!! Abortamos el deseable buceo con los Calderones y nos lanzamos rápidos hacia donde se veía a tan inmenso animal. Disfrutamos de unos 15 minutos de snorkel con un ejemplar joven de unos 6 metros de envergadura al que al final perdimos de vista en la profundidad azul. Salimos exhaustos y contentos y tras media horita de comentar y recordar las sensaciones vividas nos sentamos a la mesa.

A media comida el grito suena de nuevo: Tiburón Ballenaaaa! Todos saltamos como resortes y sin pensar en nada más nos dispusimos a repetir la experiencia que resulto ser tan gratificante o más que la anterior. Vaya día!!!! Que pasada!!!! Eran algunos de los comentarios que más se escuchaban.”

Mariano Morell, webmaster de la web Mardigital, comenta así su experiencia en las islas Maldivas. Nosotros nos honramos con tenerle en nuestra base de datos de colaboradores a partir de hoy, primero porque admiramos su trabajo y segundo porque nos consta que se toma muy en serio el difícil arte de la fotografía submarina.

Desde aquí le damos nuestra más calurosa bienvenida y esperamos contar pronto con nuevas y espectaculares fotografías del mundo submarino que tan bien conoce.

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Singapur

Lunes, 3 de septiembre de 2007 Sin comentarios

Boat Quay - SingapurLa República de Singapur, el país más pequeño del Sudeste de Asia, es una isla convertida en ciudad-estado que se encuentra situada entre Malasia e Indonesia cuyo nombre, procedente del sánscrito, significa ciudad de los leones.

Ricardo de la Riva es fotógrafo profesional freelance y viajero incansable que recorre el mundo constantemente con su cámara a cuestas buscando destinos suceptibles de ser plasmados en forma de reportajes que luego serán publicados en distintos medios especializados y que a partir de ahora ha decidido formar parte del grupo de colaboradores profesionales de manbos.com. Singapur es su aportación inicial a nuestas fotogalerías, un lejano destino asiático que llama la atención por su pronunciado contraste entre la super modernidad de sus grandes edificios y los barrios más modestos de las diversas etnias que conviven en esta urbe estado que, gracias a su próspera economía de libre mercado y a la inexistencia de corrupción, ha conseguido destacar fuertemente a nivel mundial en el sector tecnológico.

A Singapur la llaman la isla creciente debido a que lleva décadas ganando terreno al mar a base de ir rellenando la superficie marítima con tierra comprada a los paises vecinos después de haber utilizado la de sus propias montañas para este propósito hasta que todo el país se ha quedado completamente liso.

Su aeropuerto, considerado uno de los tres mejores del mundo, precisó para su construcción la creación de 12 kilómetros cuadrados artificiales y la utilización de 9.600 millones de metros cúbicos de arena. Un buen aeropuerto se merece una buena línea áerea, la Singapore Airlines ha sigo elegida en varias ocasiones como la mejor compañia área del mundo.

Singapur tiene una de las mayores densidades de población del mundo. El 85% de sus habitantes vive en viviendas públicas y su diversidad étnica se pone de manifiesto en las cuatro lenguas oficiales, inglés, chino, tamil y bahasa. Toda la población tiene la obligación de ser bilingüe debiendo aprender inglés además de cualquiera de los otros tres idiomas.

Cualquier viajero que visita esta brillante ciudad-estado coincide en destacar la pulcritud de sus avenidas y calles, el respeto cívico que se respira entre sus ciudadanos y la cortesía y amabilidad de sus gentes.

Gracias a Ricardo de la Riva podemos disfrutar de bellas imágenes de esta ciudad. Buen trabajo, Ricardo, esperamos contar pronto con nuevas fotogalerías tuyas.

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Myanmar

Lunes, 2 de julio de 2007 Sin comentarios

Mujer Jirafa - Lago InhleMyanmar está situado entre China, la India, Bangladesh, Tailandia, Laos y el Golfo de Bengala en el océano Indico. Este misterioso país fue protectorado colonial británico durante casi noventa años hasta que en 1948 el Reino Unido se vio obligado a concederle la independencia.

A pesar de los problemas que viene arrastrando una política militarista, Myanmar se está abriendo cada vez más al turismo ofreciendo un inmenso potencial por descubrir con la grandiosidad de sus obras religiosas manifestada en los numerosos templos y pagodas como los de Shwedagon en Yangon, Kyaikpun y Shwethalyaung en Bago, Shwenandaw Kyaung y Mingun en Mandalay, las cuevas budistas de Pindaya, Powingtaun y Peik Chin Myaung y sobre todo los maravillosos paisajes que se pueden observar en las Colinas de Sagaing, Mandalay y Maymyo.

Si las arquitecturas de las doradas pagodas resultan espectaculares a nuestra vista, nuestros sentidos se ven enriquecidos por el colorido de los mercados, los vestidos de la gente, el color del cielo y en gran medida con el contacto humano de las humildes gentes de este país, siempre dispuestas a confraternizar aún a través de la enorme distancia que separan a nuestras diferentes formas de entender la vida.

Este gran reportaje de David Santiago, que ha recorrido Myanmar en todo tipo de transportes, nos acerca bastante a su realidad cotidiana desde el punto de vista del fotógrafo de viajes, que siempre va buscando ese algo más que pasa desapercibido al turista convencional

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